Llegó quien tenía que llegar
A veces no es la ausencia de alguien lo que duele, sino la historia que nuestra mente inventa para explicarla. Una reflexión sobre expectativas, presencia y las personas que sí eligen quedarse.
A veces no es la ausencia de alguien lo que duele, sino la historia que nuestra mente inventa para explicarla. Una reflexión sobre expectativas, presencia y las personas que sí eligen quedarse.